Las partes interesadas en la gestión de la RSC

Partes interesadas 2

Si nos paramos a pensar qué es lo que procura una larga vida a una empresa, ¿nos quedaríamos sólo en su buena gestión económica? ¿en el trabajo y compromiso mostrado por sus trabajadores? ¿en una continua innovación tecnológica? ¿en generar un servicio o producto necesario y/o apreciado por la sociedad?

Podemos seguir analizando todos los factores y comprobaríamos que una empresa obviamente, es cualquier cosa menos un ente aislado o ajeno al entorno donde opera. Y por ello, la empresa actúa como un organismo dentro de un ecosistema, en el que el exceso o exclusión de uno de los miembros puede dar lugar, y así sucede, al desequilibrio primero del ecosistema y a continuación a la desaparición.

La empresa al final es un ente con una influencia directa en el entorno donde actúa y si no está conectada adecuadamente con sus partes interesadas, estas podrán impedir su progreso y desarrollo hasta hacerlo desaparecer.

Partes interesadas

Podemos concluir que cuando una empresa cumple décadas y décadas de vida, de alguna forma, además de generar riqueza para sus propietarios y empleo a sus trabajadores, está dando algo a la sociedad en la que actúa. Podrá ser en valores tangibles o intangibles, pero de alguna forma está dando algo más que una buena gestión económica. Está en equilibrio con su entorno. Es perdurable.

Todas estas partes que se ven afectadas por la actividad de una compañía, reciben el nombre de partes interesadas de una compañía (stakeholders en inglés) y a continuación voy a indicar las más frecuentes:

  1. Medio ambiente
  2. Trabajadores
  3. Proveedores
  4. Directores o dueños de la compañía
  5. Clientes
  6. Administraciones
  7. Comunidad local
  8. Competencia

Herramientas de Generación, Auditoría y Aseguramiento de la Información. Norma AA 1000

AA 1000

En este artículo voy a describir la guía AA1000. Dicha guía es una herramienta para la mejora continua que pretende colaborar en la mejora y refuerzo de la responsabilidad y la sostenibilidad en las organizaciones, al tener como objetivo fundamental la mejora de la calidad de la información, a través del compromiso con las partes interesadas (stakeholders) y del diseño de sistemas que mejoren el rendimiento global de la empresa, mediante un diálogo efectivo y permanente con las mismas.

La serie de estándares AA1000 está formada por la AA1000 AccountAbility Principles Standar y la AA1000 Stakeholder Engagement Standar. Dichas normas pueden servir de referencia a toda organización a lo largo del proceso de definición de indicadores y objetivos, para la medición del grado de consecución de los mismos, en la auditoría y reporte de sus niveles de desempeño, así como en el establecimiento de mecanismos de retroalimentación. A su vez, proporcionan un marco de trabajo que las organizaciones pueden utilizar para entender y mejorar su actividad ética y social. La serie de estándares AA1000 no definen qué información debe ser generada y comunicada a las diferentes partes interesadas sino como dicha información debe ser elaborada. En este sentido, está diseñada para servir de complemento a la guía GRI de la que ya hablé en artículos anteriores.

La norma AA1000 AccountAbility Principles Standar recoge una serie de principios básicos para la rendición de cuentas y la gestión de la RSC. Suponen una cuestión fundamental tanto en el AA1000 Assurance Standar como en el AA1000 Stakeholder Engagement Standar. Se basa en el principio fundamental de “inclusividad” de las aspiraciones y necesidades de los partícipes en todas las etapas del proceso. A su vez, el principio de inclusividad se establece en torno a aspectos como:

  • El compromiso de la organización de identificar y entender su impacto social, económico y medioambiental.
  • El compromiso de la organización de considerar y responder coherentemente a las aspiraciones y necesidades de sus stakeholders en sus políticas y prácticas.
  • El compromiso de la organización de comunicar convenientemente a sus partes interesadas sus decisiones, acciones e impactos.

A partir de dicho principio general, el resto de principios descritos son los siguientes:

  • Materialidad: el principio de materialidad de la AA1000 requiere que la organización incluya información significativa que sea susceptible de afectar a uno o más grupos de interés, para que éstos puedan realizar juicios, tomar decisiones y actuar en base a la misma. La información es material si su omisión o tergiversación puede influir en las decisiones o actuaciones llevadas a cabo por las partes interesadas.
  • Capacidad de respuesta: este principio hace referencia a la respuesta de la organización a las preocupaciones y cuestiones relevantes consideradas por sus grupos de interés. Incluiría definición de objetivos, diseño de planes, implantación de sistemas de gestión, medición de desempeño, etc.

Teniendo los mencionados principios como referencia, el AA1000 Assurance Standar proporciona una guía para llevar a cabo el aseguramiento de la información relativa a la sostenibilidad suministrada por las organizaciones. Informaría acerca del cumplimiento de los principios del AA1000 AccountAbility Principles, así como de la calidad de la información suministrada en términos de desempeño en sostenibilidad. Proporciona una serie de mecanismos para valorar la calidad y la credibilidad de la información proporcionada por las organizaciones en sus informes éticos y sociales (generalmente elaborados bajo la denominación de memorias de responsabilidad social o de sostenibilidad), así como de los procesos y sistemas subyacentes. Es compatible con la metodología ISAE 3000 de aplicación a información no financiera.

=> http://www.accountability.org/standards/

 

 

La RSC en la estrategia “Europa 2020”

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Hoy quiero describir la evolución de la Responsabilidad Social Corporativa en la Unión Europea en los últimos años. Hablaré de sus planteamientos iniciales, de su reinvención en los años de la crisis económica y su agenda actual. Comprobaremos de la continua adaptación a que se ha visto obligada la Unión Europea en materia de RSC, debido a los factores económicos y estructurales que ocurrieron a comienzos de la presente década.

Como decía, la crisis económica que comenzó a finales de 2008 en la Unión Europea puso en evidencia las muchas carencias de “la vieja Europa” y su indefinido deseo de “unión”. La construcción de un modelo cultural y de vida europeo diferenciado del resto del mundo, capaz de conjugar rendimiento económico y justicia social, debía contar con “un gran mercado” como eje central del proyecto europeo donde se comprendía que esta unión de países debían reunirse, intercambiar y trabajar junto, organizando una sociedad más rica, creativa, inteligente, justa y fuerte, no se había llegado a cumplir a finales del siglo pasado.

Con el nuevo siglo, los defensores de “más Europa” propusieron como forma de remontar las consecuencias de la crisis financiera y económica, la reactivación del mercado único, reestableciendo la confianza y reimpulsando un crecimiento, a un tiempo sostenible y equitativo, al servicio de una “economía social de mercado”. Más aún, la reactivación del mercado único se presenta como el instrumento fundamental de la Estrategia Europa 2020. Entre las propuestas de actuación, se incluye explícitamente el apoyo a la responsabilidad social de las empresas, la RSC parte de los nuevos medios para dicha economía social de mercado.

Durante las reuniones del Consejo Europeo de los meses de marzo y junio de 2010, se aprobó “Europa 2020: Una estrategia para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador“. Se trata de una iniciativa corta y poco ambiciosa, aprobada para sustituir a la fracasada Estrategia de Lisboa, que fue incapaz de acercar a Europa, sus ambiciosos objetivos iniciales, ni tan siquiera tras su reforma o “renovación” en 2005.

La nueva Estrategia se adopta en un momento complejo y económicamente difícil, con una caída del PIB del 4% (2009), una producción industrial que había retrocedido a niveles de los años 90 y 23 millones de personas en el paro (un 10 % de la población activa).

Pero esta estrategia, en lugar de abordarse de forma integradora desde la Comisión Europea, se dejó en manos de los Estados. Esta puesta en práctica individualista, de una estrategia que mira al 2020 sin tener en consideración la situación de disparidad y divergencia socio-económica de los Estados que la integran fue objeto de discusión en el seno mismo de la propia Comisión y en sus consejos.

¿Qué proponía esta Estrategia y cuáles eran sus objetivos y directrices para alcanzarlos? La Estrategia europea se construye sobre dos pilares: un enfoque temático en el que se combinan unas prioridades con un grupo de objetivos principales; y la realización de informes por país que permitan a los Estados desarrollar sus propias estrategias nacionales para alcanzar los objetivos comunes y estando la Comisión como vigilante (que no garante) de la eficacia de las medidas. Tal y como dice su título, propone tres prioridades para el crecimiento en Europa:

  • Crecimiento inteligente: que consistirá en la consolidación del conocimiento y la innovación como impulsores del crecimiento. Esto requiere de la educación, la formación y el “aprendizaje a lo largo de la vida”.
  • Crecimiento sostenible: basado en promocionar una economía que haga un uso más eficaz de los recursos (incluyendo entre ellos materias primas, energía y agua), una economía competitiva pero “más verde”. Esto requiere de mantener el liderazgo en las tecnologías verdes (ahora amenazado por China y Estados Unidos), acelerar el desarrollo de redes inteligentes sobre todo para mejorar la competitividad de las Pymes.
  • Crecimiento integrador: fomentando una economía con un alto nivel de empleo que tenga cohesión social y territorial. Europa envejece, la tasa de población activa decrece al tiempo que aumenta en ella la disparidad social, lo que supone una mezcla socialmente muy inestable y con consecuencias negativas para la ciudadanía.

Para ello se proponen cinco objetivos:

  1. Que el nivel de empleo de la población entre los 20 y los 64 años aumente hasta el 75 % (en marzo de 2010 se situaba en el 69%), principalmente con una mayor participación de las mujeres, personas de mayor edad e inmigrantes en el mercado laboral.
  2. Que la inversión en I+D+i en la UE alcance el nivel del 3 %.
  3. En materia de medio ambiente, clima y energía, alcanzar el 20/20/20. O lo que es igual, reducir el efecto invernadero al menos en un 20 % en comparación con los niveles de 1990; incrementar hasta el 20 % el porcentaje de fuentes de energía renovables, en consumo final; e incrementar en un 20 % el porcentaje de eficacia energética.
  4. Educación: reducir el fracaso escolar por debajo del 10 % (en ese momento del 15%), tratando que, al menos, el porcentaje de población que finaliza la enseñanza superior sea del 40 % (entonces del 31%).
  5. Que el número de europeos que viven por debajo de los umbrales nacionales de pobreza se reduzca en un 25%, lo que vendría a suponer que saldrían del riesgo de pobreza 20 millones de personas.

 

Integración de la RSC en organizaciones. ISO 26000.

ISO 26000

Quiero hacer una parada y hablar de la Norma ISO 26000 antes de tratar temas de más actualidad. En los artículos 4º y 5º, en el pasado mes de Enero, describía dos Normas de Gestión de la RSC y que eran certificables por un organismo externo. En este caso, la Norma ISO 26000 se presenta como una herramienta extraordinariamente útil para la integración de la RSC en la estrategia general de toda organización. Es de carácter voluntario, no es certificable ni tampoco es una norma de gestión como las Normas SGE 21 y SA 8000 que ya vimos. Vamos a ver en qué consiste.

La Norma Internacional ISO 26000 es un estándar de aplicación voluntaria relacionada con la integración de la Responsabilidad Social en la gestión de las organizaciones. Como decía no es un sistema de gestión sistematizado certificable como sí lo son otros sistemas de gestión de la organización ISO, como la familia ISO 9001 e ISO 14001. Sin embargo, la norma ISO 26000 se constituye como una valiosa herramienta de apoyo a la organización en su gestión de la RSC.

La norma incorpora siete cuestiones clave, consideradas como cláusulas, estructuradas a modo de guía para aquellas organizaciones que deseen conocer la RSC e integrarla entre sus principios de gestión. Dichas cláusulas son las siguientes:

  1. Cláusula 1: Alcance: Hace referencia al alcance de la Norma, incluyendo una identificación de las limitaciones que presenta.
  2. Cláusula 2: Términos y definiciones: recorrido por los aspectos clave de la RSC.
  3. Cláusula 3: Entendiendo la RSC: descripción de los factores que han influido en el desarrollo de la RSC. Incorpora también una guía para el uso de la ISO 26000 en Pymes.
  4. Cláusula 4: Principios de Responsabilidad Social: explica una serie de principios básicos de RSC (rendición de cuentas, transparencia, comportamiento ético, respeto a los intereses de las partes interesadas, respeto por las leyes, respeto a las normas internacionales y derechos humanos.
  5. Cláusula 5: Reconocimiento de la responsabilidad social y compromiso de las partes interesadas: reconocimiento por parte de la organización de su responsabilidad social, así como la identificación de sus grupos de interés y su compromiso con ellos.
  6. Cláusula 6: Orientación sobre los temas centrales de la responsabilidad social: esta cláusula explica las cuestiones fundamentales asociadas a la gestión de la responsabilidad social: gobierno corporativo, derechos humanos, prácticas laborales, medioambiente, transparencia, consumidores, relaciones con la comunidad y desarrollo.
  7. Cláusula 7: Orientación sobre la integración de la responsabilidad social en la organización: proporciona una guía para la implantación de la RSC en la organización.
  • Anexo A: Ejemplos de iniciativas voluntarias y herramientas para la responsabilidad social.
  • Anexo B: Abreviaturas

La Norma ISO 26000 ha sido diseñada para su aplicación en todo tipo de organizaciones, independientemente de su tamaño y sector. Plantea la aplicación de la Norma siguiendo un proceso secuencial. De esta forma, en primer lugar aconseja conocer en profundidad el concepto de Responsabilidad Social, tanto en sus términos como en los principios que llevaría asociados (cláusulas 1 a 4). Una vez comprendido, el siguiente paso sería identificar el concepto de RSC aplicado a la organización, así como la identificación de sus grupos de interés (cláusula 5). Tras ello, sería posible gestionar las cuestiones asociadas a la cláusula 6, que definen con mayor detalle, cómo se traduce el término RSC. Finalmente, el último paso consistiría en la integración de la RSC en la organización, en toda su extensión, siguiendo la cláusula 7.

Por último, la información contenida en los anexos, podría servir de apoyo a la organización durante el proceso descrito.

El Global Reporting Inititative (GRI) como instrumento de gestión de la RSC. Guía GRI 4.

Global Reporting Initiative

 

Como indicaba en el último artículo la semana pasada, las Memorias de Sostenibilidad tienen una función muy importante en la gestión de la responsabilidad social corporativa de una organización. En este sentido, en el año 1997 nace en Boston la Global Reporting Initiative (GRI). Se trata de una institución independiente cuya misión es desarrollar y diseminar directrices de sostenibilidad a escala mundial. Su guía más extendida es la GRI 4 que describiré a continuación.

La Global Reporting Initiative fue fundada por la Coalición para la Economías Mediaombientalmente Responsables (CERES), y en ella participan activamente organizaciones no gubernamentales, empresas, organizaciones internacionales y agencias de la ONU, consultores, organizaciones de contabilidad, asociaciones empresariales, universidades y otros agentes interesados en todo el mundo.

La guía GRI 4 es la norma principal internacional para la elaboración de Memorias de Sostenibilidad o de Responsabilidad Social Corporativa. La filosofía de esta herramienta de información es el triple balance, triple cuenta de resultados o en su terminología anglosajona, Triple Bottom Line. Estamos hablando de resultados económicos, sociales y ambientales.

Una característica de esta herramienta que la hace destacar frente a otras, es el cumplimiento de dos condiciones importantes:

  • que como decía, incluye en su planteamiento las tres dimensiones de resultados, en el concepto de triple cuenta (económicas, ambientales y sociales).
  • y que permite la medición y posterior verificación de resultados.

La guía GRI 4 para la elaboración de la memoria de sostenibilidad va por su cuarta edición. El 22 de mayo de 2013 se presentó en Ámsterdam la última versión, llamada GRI 4, por parte de miembros del GRI. El GRI presenta mediante el GRI 4 un documento armonizado, con el fin de establecer un informe tipo o común de los contenidos de las memorias de sostenibilidad y darles total credibilidad y transparencia.

EL GRI 4 es un documento informativo para realizar inversiones socialmente responsables y que mejoran la sostenibilidad de las compañías. Las organizaciones empresariales y la sociedad demandan la necesidad de un mundo cada vez más sostenible. Para ello, las empresas deben realizar sus operaciones mediante ciertas normas que se establecen gracias al documento del GRI. El contenido de la guía muestra información para que las organizaciones puedan tener un impacto positivo en la naturaleza, sociedad y economía. La recopilación de los datos de la empresa y su interpretación mediante la guía GRI 4, ayuda a las empresas en la toma de decisiones al visualizar los riesgos de forma global. La memoria de sostenibilidad es una herramienta esencial, ya que no solo se expone la actividad pública de la empresa, sino que también se mide la eficacia de la sostenibilidad.

Por si fuera poco, en el caso de que los resultados sean negativos, ayuda en la prevención al hacer un diagnóstico para tomar medidas y mejorar los fallos en el futuro. El GRI 4 es una apuesta segura para todas las empresas que quieran hacer memorias de sostenibilidad. Además, un punto positivo del informe GRI 4 es que sus criterios sirven para auditorías externas y terceros que puntúan a la empresa. De esta forma, la reputación y las acciones de la empresa suben de categoría.

¿Cuáles son los cambios del GRI G4 respecto a las anteriores versiones? A continuación, vamos a detallar algunas de las diferencias respecto a versiones pasadas:

  1. Uno de los aspectos más destacados en esta cuarta versión es saber realizar un buen análisis de la materialidad.
  2. Los niveles de la memoria cambian. A partir de ahora desaparecen los niveles establecidos en el G3, como A, B, C, A+, B+ y C+.
  3. La empresa está obligada a informar del proceso que ha seguido para identificar sus aspectos materiales y el alcance de estos.
  4. La puntuación es más sencilla, ya que deja de haber diferencias entre indicadores.
  5. Los indicadores diferentes a otros países no se tendrán en cuenta.

Unos de los puntos más destacados es el nº 1 o saber realizar un análisis de materialidad. Para ello, el GRI 4 establece dos aspectos clave: situar a los grupos de interés en el medio del trabajo y ayudar en la participación interna para elaborar una memoria de sostenibilidad.

El análisis de materialidad enriquecido es una forma sencilla de hacer un informe de sostenibilidad siguiendo las pautas del GRI en su versión GRI 4.

Para poder realizar este análisis de materialidad, hay que responder a 3 preguntas clave:

  1. ¿Qué es lo que realmente importa?
  2. ¿A quién y cuánto le interesa?
  3. ¿Cómo se maneja?

Respondiendo a las preguntas anteriores las empresas pueden centrarse en los aspectos más importantes que quieren cambiar y mejorar. El objetivo de la nueva versión del GRI es reforzar la atención en los informes de sostenibilidad para mejorar el contenido y la calidad de la información. Uno de los cambios respecto a las anteriores versiones es el énfasis que el GRI pone en la creación de propuestas innovadoras para mejorar la RSC. La apuesta por una gestión del desarrollo sostenible y un enfoque stakeholder en las estrategias de las empresas es necesaria para mejorar la triple cuenta de resultados. De esta forma, las actividades de las empresas son los fieles reflejos de una gestión sostenible y que evite riesgos innecesarios.

El GRI4 apuesta por una visión diferente y que da una mayor libertad a las empresas. Por consiguiente, las organizaciones pueden aplicar metodologías diferentes que ayudan a cumplir los objetivos marcados. Para conseguir los objetivos, el GRI pretende que las empresas publiquen todo, tanto lo malo como lo bueno. De esta forma, se pueden determinar los aspectos apropiados con los públicos de interés de cada compañía.

El primer paso es identificar las tendencias y prácticas sostenibles desde un punto de vista técnico mediante un análisis del nivel de madurez o benchmark. Este análisis técnico compara las metodologías de los rivales para tener unos índices de referencia y establecer una escala de madurez. Después de analizar las tendencias, es hora de establecer un análisis general de importancia y riesgos para comparar cada sector. Una vez realizados ambos estudios, se cruzan los datos y se identifican los asuntos materiales desde un punto de vista experto.

Una vez establecido qué es lo que realmente importa, es hora de responder a quién y cuánto le interesa. Es hora de poner a trabajar a todos los grupos de interés de forma conjunta y establecer relaciones de confianza entre los diferentes sectores y públicos. De este modo, se identifican las expectativas de las partes y es posible responder a las prioridades de la organización. Otro punto a favor pasa por poder desempeñar nuevas metodologías e implantar nuevas prioridades descubiertas en el proceso. Es necesario juntar a los responsables de todas las áreas y que la empresa les facilite medios para llevar a cabo los ajustes necesarios e implantar la sostenibilidad de una forma global.

Aumentar la participación interna y preparar a todos los grupos y sectores de la organización son las mejores formas de garantizar el éxito de una memoria de sostenibilidad. La participación debe ser externa e interna para conseguir una integración de la responsabilidad total de cualquier compañía. Se deben analizar todos los departamentos, clientes y proveedores para conocer todos los procesos y actividades. Solicitar información a los proveedores e informar de los cambios son maneras de participación externa obligatorias para realizar un cambio en la forma de llevar a cabo el informe del GRI 4.

La guía consta de dos partes:

  • Un manual de aplicación o implementación.
  • Los principios de elaboración de memorias y contenidos básicos.

El manual de aplicación explica cómo se llevarán a cabo los principios de elaboración de memorias, se debe contextualizar la información e interpretar los conceptos mencionados. Al final del informe, hay un glosario, notas y todas las fuentes recopiladas para realizar el documento.

Para realizar los principios de elaboración de memorias y contenidos básicos, es necesario implantar las siguientes metodologías:

Lo primero de todo es identificar todos los aspectos sobre las necesidades y expectativas de la organización. Otros datos (como la repercusión de las actividades, la información fiscal y cualquier otro aspecto relevante) se pueden incluir en la memoria de sostenibilidad.

Una vez catalogados todos los datos, es hora de ordenarlos basándose en los principios de materialidad y participación de los grupos de interés (público y compañías). La organización debe elegir qué datos son importantes y cuáles no. Para ello, se aplica la metodología de la matriz de materialidad, que compara los impactos con las decisiones. Después de decidir los aspectos importantes, se especifican y se validan para la memoria. Finalmente, se revisa todo el proceso y todas las partes son preguntadas por sus opiniones.

Implantar el estándar GRI 4, a nivel global, es el desafío al que se enfrentan las organizaciones empresariales. No solo ofrece ventajas en la sostenibilidad, sino que también repercute en todos los aspectos de gestión de una organización. Además, la corrupción, el fraude, el medio ambiente y las prácticas de trabajo son aspectos que se pueden mejorar, si todas las empresas realizan prácticas de RSC y una memoria de sostenibilidad.

Guía GRI 4: https://www.globalreporting.org/resourcelibrary/Spanish-G4-Part-One.pdf

Bibliografía:

  • Blog KPMG Responsabilidad Empresarial

La Memoria o Informe de Sostenibilidad.

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Hoy voy a explicar qué es un Informe o Memoria de Sostenibilidad, para qué sirve, qué tipo de información contiene y qué requisitos debe cumplir. En España, el pasado 25 de Noviembre de 2017 el gobierno aprobó el Real Decreto Ley 18/2017 por el que se reforma la Ley de Auditoría de Cuentas, en materia de información no financiera e información sobre diversidad. La aprobación de este Real Decreto Ley, llega once meses después de haberse agotado el plazo, que la Unión Europea dio a los países miembros para llevar a cabo la transposición de la Directiva 95/2014 sobre Información no Financiera y Diversidad, siendo el último país en transponer la Directiva citada a su legislación.

El informe o memoria de sostenibilidad se define como el elemento formal que recoge la información de la empresa en las tres dimensiones de la sostenibilidad, esto es, la económica, la medioambiental y la social. La memoria de sostenibilidad incorpora de forma completa y estructurada la información relativa a estas tres dimensiones de la sostenibilidad. Esta memoria puede integrarse en la Memoria Anual, presentada esta junto a las Cuentas por las organizaciones empresariales. Aunque hay también empresas que deciden generar una memoria de sostenibilidad independiente de su Memoria Anual.

La utilización de un sistema de información que integre los tres aspectos que contribuyen al desarrollo sostenible en un único documento, se convierte en una adecuada herramienta para las corporaciones y organizaciones que lo elaboran como para el resto de los posibles usuarios de esta información, para los cuales supone un canal por el que se transmite toda la información corporativa que les puede resultar relevante.

Como cualquier sistema de información empresarial, la función última de la Memoria de Sostenibilidad es la de facilitar la obtención de datos relevantes de la empresa y que estos reflejen fielmente su situación en las tres dimensiones que anteriormente he mencionado.

El tipo de información recogido en estas memorias, lleva implícito la idea de que sus destinatarios y usuarios exceden los tradicionales destinatarios internos y externos de la información financiera. La información de carácter social y medioambiental también resulta ya relevante para clientes, analistas, inversores, administraciones públicas, agencias de rating financiero, social y medioambiental, consumidores y público en general.

La transparencia en la información, junto con la apertura de diálogo con los diferentes grupos de interés, tanto internos como externos, es un factor clave en este nuevo modelo de empresa, responsabilizada con el entorno social y ambiental en el que se mueve, ya que este tipo de actuaciones ayuda a reforzar las relaciones e inspira mayor confianza.

Para que una memoria de sostenibilidad resulte útil a todos los potenciales usuarios, la información en ella recogida debe de cumplir tres requisitos: relevancia, fiabilidad y verificabilidad.

Además, desde un punto de vista formal, es importante que la información que en ella se recoja sea relevante en términos sociales y medioambientales y con una estructura accesible a los potenciales lectores.

De acuerdo a lo indicado por la Global Reporting Initiative (GRI. Institución independiente colaboradora del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente), las ventajas que una organización encuentra en la elaboración de una memoria de sostenibilidad son las siguientes:

  • Mayor comprensión de los riesgos y oportunidades
  • Enfatizando el vínculo entre el desempeño financiero y no financiero
  • Influencia en la estrategia y política de gestión a largo plazo, y planes de negocios
  • Agilización de procesos, reducción de costos y mejora de la eficiencia
  • Evaluación comparativa y evaluación del desempeño de sostenibilidad con respecto a las leyes, normas, códigos, estándares de desempeño e iniciativas voluntarias
  • Evitar estar implicado en fallas publicitarias ambientales, sociales y de gobierno
  • Comparando el desempeño internamente, y entre organizaciones y sectores

Real Decreto Ley 18/2017 por el que se reforma la Ley de Auditoría de Cuentas, en materia de información no financiera e información sobre diversidad.

Como indicaba en la introducción, el pasado 25 de Noviembre el gobierno aprobó el RDL 18/2017 por el que transponía la Directiva 95/2014 sobre Información no Financiera y Diversidad. Aplica a las grandes empresas o grupos de sociedades de interés público, considerándose grandes empresas o grupos, a las que tengan un número medio de trabajadores del grupo superior a quinientos, o que durante dos ejercicios consecutivos reúnan dos de estas tres circunstancias: un activo consolidado superior a veinte millones de euros, una cifra anual de negocios consolidada superior a cuarenta millones de euros o un número medio de trabajadores superior a doscientos cincuenta.

Es posible que esta nueva Ley  impulsará un importante cambio, puesto que traslada a los consejos de administración la responsabilidad de garantizar, que la información no financiera contenida en los informes corporativos es fiable.

Por otro lado, la poca concreción sobre el tipo de información a desglosar y la dificultad de entender algunos de sus preceptos se agrava por el hecho de que lo dispuesto en el Real Decreto, entró en vigor ya en noviembre de 2017, pretendiendo su cumplimiento para este ejercicio, con lo que se podría esperar que la calidad de los informes que se presenten no haga justicia al objetivo de transparencia que se pretende conseguir.

En el próximo artículo describiré brevemente las guías recomendadas para la elaboración de las memorias de sostenibilidad. Son guías elaboradas por la GRI, institución que como indicaba antes es colaboradora del PNUMA de Naciones Unidas. Hablaré de qué es la GRI y de sus guías.

 

Sistemas de Gestión y Certificación (II/II). Norma SGE 21.

SGE21
Figura I

Como segunda norma de Gestión y Certificación en materia de Responsabilidad Social Corporativa, hoy voy a explicar la Norma SGE 21, promulgada por Forética en el año 2000, y que ha tenido sucesivas actualizaciones en los años 2002, 2005, 2008 y 2016, con el objeto de alinear a la norma, con las tendencias internacionales en materia de gestión de la Responsabilidad Social Sorporativa. Forética es el Foro para la Evaluación de la Gestión Ética, surgió a partir del X Congreso de Empresas de Calidad y Medio Ambiente celebrado en el año 1999 en Barcelona. Desde entonces y hasta ahora, Forética representa una de las organizaciones más importantes y de referencia en España y en América Latina, en materia de ética empresarial y Responsabilidad Social Corporativa.

La Norma SGE 21 tiene como finalidad la introducción de valores éticos en la gestión de las organizaciones comprometidas con la RSC susceptibles de ser auditados. Respecto a su composición, la norma está formada por una serie de capítulos que la desarrollan. Los capítulos del uno al cinco explican los antecedentes y los aspectos generales del documento.

  1. Introducción.
  2. Objeto.
  3. Ámbito.
  4. Documentos de referencia.
  5. Descripción
  6. Áreas de gestión.

Por su parte, el capítulo seis se centra en explorar detalladamente los requisitos de la norma, por lo que se constituye en base principal tanto para la implantación de la norma, por parte de las organizaciones, como para su correspondiente auditoría. Dicho capítulo se desglosa en nueve áreas de gestión, cada una de las cuales incorpora a su vez una serie de requisitos. Las nueve áreas de gestión son las siguientes:

6.1 – Gobierno de la organización.  En esta área se habla del cumplimiento de la legislación y normativa, de la política de gestión ética y responsabilidad social, código de conducta, comité de gestión ética y responsabilidad social, responsable de gestión ética y social, de objetivos e indicadores, del diálogo con los grupos de interés, seguridad de la información, de la política anticorrupción, seguimiento y evaluación, revisión por la dirección y mejora continua y por último, informe de responsabilidad social y comunicación.

6.2 – Clientes. Se habla de la investigación e innovación responsable, de los principios de calidad, de las buenas prácticas en las relaciones comerciales, seguridad en el producto o servicio, accesibilidad y publicidad responsable.

6.3 – Proveedores. Consta de tres subapartados: compras responsables, sistema de diagnóstico y evaluación y fomento de buenas prácticas, medidas de apoyo y mejora.

6.4 – Personas que integran la organización. Se abordan los siguientes puntos: derechos humanos, gestión de la diversidad, igualdad de oportunidades y no discriminación, conciliación de la vida personal, familiar y laboral, seguridad y salud laboral, descripción del puesto de trabajo, formación y fomento de la empleabilidad, seguimiento del clima laboral, reestructuración responsable y canal de resolución de conflictos.

6.5 – Entorno Social. Evaluación y seguimiento de impactos, transparencia con el entorno, acción social.

6.6 – Entorno ambiental. Prevención de la contaminación y estrategia frente al cambio climático, identificación de actividades e impactos, programa de gestión ambiental, plan de riesgos y comunicación ambiental.

6.7 – Inversores. Buen gobierno, formalizando un Código de Buen Gobierno y transparencia en la información.

6.8  –   Competencia. Se habla de la competencia leal, respetar los derechos de propiedad de los competidores, no difundir información tendenciosa contra la competencia, etc.

6.9  –  Administraciones Públicas. Colaboración con las administraciones.

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Figura 2: Estructura de la Norma SGE 21

El sistema de gestión ética y socialmente responsable propuesto por esta norma permite alcanzar la certificación externa. Certificar la gestión de la organización conforme a esta norma, implica la integración voluntaria de un compromiso social para aplicar los valores éticos incorporados en la misma, demostrarlo y mantenerlo.

Conforme se pone en marcha el sistema, este debe someterse a revisión periódica. dicha revisión consta de una doble vertiente. Por un lado, la organización designará y formará auditores internos que se encargan de evaluar y verificar el cumplimiento de la norma. Como resultado, se realizarán informes y planes de mejora que deben ser remitidos al comité de responsabilidad social. A su vez, el sistema será revisado anualmente por parte de un experto externo, pudiendo la empresa en este caso, optar por dos fórmulas, la auditoría o la evaluación de conformidad.

PROCESO DE AUDITORÍA
Figura 3: Auditoría de certificación SGE 21

Respecto a las auditorías, el sistema puede ser evaluado por parte de una certificadora reconocida por Forética. El informe de auditoría elaborado como resultado de dicho proceso es revisado por el Comité de Certificación de Forética. Si cuenta con la conformidad de dicho Comité, Forética procede a la emisión del certificado de Gestión Ética y Responsabilidad Social. Auditorías de seguimiento anuales revisan la vigencia de este sello que tiene una validez de tres años.

Por su parte, en las evaluaciones de conformidad, el sistema puede ser evaluado por una tercera parte (certificadora o consultora reconocida por Forética), sin que sea necesario solicitar la certificación. La revisión de conformidad tiene como finalidad, emitir un informe sobre el grado de operatividad del sistema, de forma que apoye a la organización en la gestión de sus políticas de responsabilidad social.